Opinión: más organización y compromiso tras las elecciones

13/08/2019

Facilitamos una columna de opinión para abrir el debate sobre la etapa que se abre en la vida política nascional tras la arrojadora victoria de Alberto Fernadez y Cristina Kirchner, candidatos del Frente de Todos.

Por Jorge Rachid

Cada vez que el pueblo, le pone un punto de inflexión a la historia, la lógica de la euforia y la alegría, se acompaña con las preocupaciones lógicas de tener que asumir las responsabilidades, que determinan, reconstruir la Patria avasallada.

Es en ese sentido, que la vivencia de la batalla lograda, es un paso necesario, pero aún insuficiente para lograr consolidar las mayorías necesarias. Es que el compromiso de fortalecer la organización popular que respalde los acontecimientos por venir, con el la fortaleza que el pueblo demostró en resistir los embates del neoliberalismo, que llevaron a la diáspora y el dolor social, es necesario e imprescindible.

Es notable como la conciencia nacional anida en los interticios del conjunto del pueblo, aunque a veces retrocede ante los avances de un enemigo que desde el exterior y con complicidades internas, intenta someter a la sumisión nacional, al conjunto de los valores que dan identidad y soberanía a nuestra Patria.

Pero también es cierto que el relajamiento que ofrece una victoria estratégica, pero circunstancial, puede ser aprovechada por aquellos sectores hegemónicos, que han invertido esfuerzos culturales, económicos y hasta militares en intentar colonizar un continente, dentro del cual está nuestro país.

La voz del pueblo expresada, con la contundencia de un grito estentóreo de Patria, necesita fortalecer esa expresión en un marco de previsibilidad, que le devuelva la normalidad de una vida alterada, por la lógica macro económica, que desprecia al hombre y la mujer argentinos, marginados y excluidos en nombre de una supuesta modernidad del Mercado.

Un país que contiene la capacidad de poder vivir con sus propios recursos, en alimentación, en energía, en capacidades humanas, con educación y salud contenidas en una concepción social humanista, que desde hace 70 años constituye la cédula de identidad del pueblo, en un Modelo Social Solidario y Productivo, con Investigación y Desarrollo, acompañado por ahorro interno genuino, que fortalece la Soberanía Nacional, es una derrota a los planes colonizadores neoliberales.

Por esa razón han necesitado perseguir a los líderes populares, encarcelarlos, humillarlos y denigrarlos, con el fin de instalar la idea del “único camino”, despreciando las construcciones solidarias, que constituyen el fundamento del Movimiento nacional y Popular en la Argentina.

Ampliar derechos es delito para el enemigo de la Nación, crear trabajo y desarrollar tecnologías de punta, es lo que quiere evitar el Imperio, para lo cual creó a nivel internacional, pero en especial latinoamericano, el trípode de la dominación: los medios hegemónicos, la Justicia cómplice y los fondos de inversión supranacionales, que vaciaron y endeudaron el país, en su afán de afianzar el perfil agro exportador, que constituye acumulación de riquezas, fugas de divisas y exclusión social brutal e inhumana, funcional a sus fines estratégicos de colonización y apropiación de los recursos naturales.

En ese camino, han sufrido una enorme derrota en una batalla electoral, pero no se rendirán en sus objetivos, como no lo hará el pueblo argentino en su afán de reconstruir la Patria, preparándose para ello y para la contraofensiva que lanzarán, sin dudas, aquellos sectores que derrotados, no rendirán su plaza sin luchar.

De ahí la fortaleza del pueblo se construye desde la organización, el compromiso militante, sin sectarismos, abriendo los brazos a quienes aún están confundidos, fortaleciendo la planificación que dé respuestas al hambre de millones de argentinos, vuelva los niños a las escuelas comidos, reparar los mayores agredidos y creando trabajo, ejes de la verdadera revolución peronista, desde el minuto uno del gobierno nacional y popular.